De acuerdo a un estudio difundido por el Observatorio Pyme, el 60% de los empresarios industriales pyme consultados identificó los retrasos en los pagos de sus clientes como uno de sus principales problemas. Un año atrás esa preocupación alcanzaba al 35% de las firmas. Es decir, en apenas doce meses la proporción de empresas afectadas casi roza el 75%.-
El dato reveló que la crisis ya no pasa únicamente por vender menos. En un contexto de demanda en franco retroceso, muchas empresas estiran plazos, difieren pagos o directamente acumulan atrasos.
Asimismo, para las pymes, que suelen tener menor acceso al crédito y menos espalda financiera que las grandes compañías, el deterioro de la cadena de pagos implica una presión adicional sobre el capital de trabajo.
Las cifras coinciden con una encuesta realizada por la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC). La entidad alertó que 7 de 10 firmas denunció este año extensión unilateral de plazos de pago por parte de clientes, más de la mitad sufrió mayores incumplimientos, y casi 3 de cada 10 registraron incobrables (deudas que no pudieron recuperar, generando pérdidas directas en su resultado).
Según el relevamiento sectorial a más de 250 empresas del país, casi 4 de cada 10 cobra a más de 60 días. Sin embargo, el plazo de pago a proveedores promedio es de 30 días, esto implica que financian a sus clientes con capital propio.
La problemática de los retrasos en la cadena de pago no es aislada. Se suma a la fuerte caída de las ventas ya mencionada, pero también al aumento de costos de las materias primas (67% lo indicó entre sus problemas principales, siendo el valor más alto desde el primer trimestre de 2024). También se disparó la preocupación por las importaciones, que escaló del 25% al 46% de las empresas.


Facebook
Twitter
Instagram
YouTube
RSS