La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires aprobó una nueva ley que limita y restringe el uso de teléfonos celulares y dispositivos tecnológicos en las aulas de las escuelas secundarias, tanto de gestión pública como privada. Con esta sanción, el gobierno provincial unifica los criterios de convivencia digital en todo su sistema educativo, extendiendo una política regulatoria que ya se venía aplicando de forma efectiva en el nivel primario.-
El proyecto, presentado por el legislador Martín Rozas, establece que las pantallas deberán mantenerse guardadas durante el horario escolar, permitiendo excepciones únicamente bajo la estricta planificación y autorización del docente con fines pedagógicos.-
Los motivos detrás de la medida: Distracción y Ludopatía
La sanción de esta norma responde a una profunda preocupación de la comunidad educativa y los legisladores ante dos problemáticas principales:
1-La dispersión y la crisis del aprendizaje: Las aulas enfrentan un escenario crítico de desconcentración masiva. Los debates legislativos citaron estadísticas alarmantes sobre el acceso temprano a la tecnología (donde casi 6 de cada 10 chicos argentinos ya tienen celular propio a los 8 años). Esto se traduce en un “escroleo” constante y un uso nocivo de redes sociales que fragmenta los niveles de atención. Como correlato, indicadores como las pruebas Aprender revelaron severas dificultades de comprensión lectora en los alumnos, asociadas fuertemente a la interrupción constante de las pantallas-
2-El flagelo de la ludopatía infantil: Uno de los argumentos más contundentes y urgentes durante el tratamiento del proyecto fue el alarmante crecimiento de las apuestas online entre adolescentes. El libre acceso al teléfono dentro de la escuela facilitaba que los jóvenes apostaran de forma silenciosa incluso en horas de clase, generando problemas de adicción, deudas y un severo daño a la salud mental a edades muy tempranas.-
Los antecedentes que fundamentan la ley
Esta regulación no surge de la nada; posee fuertes bases empíricas y normativas previas:
La experiencia del nivel primario (Ley N° 15.534): El antecedente directo y local es la normativa que ya regulaba y prohibía los teléfonos en las primarias bonaerenses. Su implementación demostró que recuperar los espacios libres de pantallas mejora la socialización entre pares, reduce la violencia digital y ayuda a que los chicos se enfoquen en las consignas pedagógicas.-
Centralización del criterio institucional: Hasta ahora, muchas secundarias regulaban el uso de celulares bajo sus propios códigos de convivencia interna. Esta ley surge para unificar la pauta a nivel provincial, evitando que la prohibición dependa exclusivamente del criterio de cada director o establecimiento.-
Aval y advertencias internacionales: El marco normativo se fundamenta además en las directrices de organismos internacionales como la UNESCO y UNICEF, que en sus últimos informes globales sobre educación han recomendado expresamente restringir los teléfonos inteligentes en las escuelas para proteger los entornos de enseñanza y mitigar los impactos negativos del abuso digital en la infancia y la adolescencia.-
La ley entrará en vigencia una vez que sea reglamentada por el Poder Ejecutivo y publicada formalmente en el Boletín Oficial.-


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