La eliminación del servicio directo, la falta de frecuencias y los aumentos desproporcionados en las tarifas dejan a cientos de estudiantes y trabajadores varados. Malestar vecinal y falta de respuestas oficiales.
La crisis del transporte público en la región sumó un nuevo capítulo de indignación para los usuarios de San Vicente, Alejandro Korn y zonas aledañas. Quienes diariamente deben trasladarse hacia la capital bonaerense denuncian un abandono total por parte de la empresa Platabus, cuyo servicio no solo no mejora, sino que empeora semana a semana.
El fin del servicio directo y el caos de los horarios
El núcleo del conflicto radica en una decisión operativa de la firma, que eliminó el histórico recorrido directo exclusivo entre San Vicente y La Plata. Actualmente, las unidades que pasan por la zona forman parte de servicios de larga distancia, lo que rompió por completo la previsibilidad de los horarios y destruyó la puntualidad.
Los usuarios reportan baches de frecuencia insostenibles. El caso más crítico se da por la tarde: tras el colectivo que parte a las 13:30 desde la terminal platense, el siguiente servicio suele pasar recién a las 19:00. Esta brecha de casi seis horas deja desamparados a cientos de estudiantes universitarios y trabajadores, quienes deben esperar a la intemperie o costear transportes alternativos mucho más caros.
Tarifas asfixiantes y ventanillas vacías
A la par del deterioro del servicio, los pasajeros enfrentan un fuerte impacto económico. El valor del pasaje se disparó hasta alcanzar los $12.000 por tramo, una cifra impagable para la economía de una familia trabajadora o de un estudiante que viaja varias veces por semana.
A esto se le suma el desinterés de la prestataria. Las boleterías físicas permanecen cerradas de forma intermitente, los teléfonos de atención no reciben respuestas y los reclamos virtuales son completamente ignorados, lo que genera una profunda sensación de desprotección y desamparo en la comunidad.
Organización vecinal y trabas burocráticas
Ante la falta de soluciones, un grupo de pasajeros organizados comenzó una junta de firmas para elevar un petitorio formal ante el Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires. Exigen el restablecimiento urgente del servicio directo local, el control de las tarifas y la implementación efectiva del boleto estudiantil interurbano.
Sin embargo, las decisiones políticas parecen ir a contramano de las necesidades de la gente. Una reciente resolución provincial determinó que la nueva línea 248 C no pueda subir ni bajar pasajeros en el tramo de San Vicente y Cañuelas para evitar competir con Platabus. Esta medida, orientada a proteger el monopolio comercial de la empresa, terminó por bloquear una de las pocas alternativas viables de conectividad para la región. Mientras tanto, viajar a La Plata sigue siendo una odisea diaria.
La intervención del intendente Mantegazza y los límites de la gestión local
Ante el descontento social, el intendente de San Vicente, Nicolás Mantegazza, intentó intervenir en el conflicto mediante gestiones ante la Subsecretaría de Transporte bonaerense. El resultado de estas reuniones fue el anuncio y la posterior incorporación de la empresa Plusmar, a través de la Línea 248 C, una medida pensada originalmente para romper el monopolio de Platabus y ofrecer una alternativa directa a los estudiantes y trabajadores locales.
Sin embargo, esta respuesta oficial colisionó rápidamente contra la burocracia y las regulaciones provinciales, transformándose en una solución a medias. Por un lado, la normativa dispuso una estricta restricción comercial que impide a la nueva línea levantar o dejar pasajeros libres en el tramo de San Vicente y Cañuelas, limitando severamente su operatividad. Por el otro, al tratarse de un encuadre de “larga distancia”, la gestión municipal no logró incidir en el precio del boleto. El pasaje de la nueva opción mantiene el mismo costo prohibitivo cercano a los $12.000 por tramo y sigue excluido del beneficio del boleto estudiantil, dejando en evidencia que, a pesar de los intentos políticos, las respuestas de fondo para los vecinos aún no llegan.


Facebook
Twitter
Instagram
YouTube
RSS