El partido de San Vicente y el distrito vecino de Presidente Perón (Guernica) guardan en su historia reciente una de las heridas ambientales, sociales y de seguridad más dolorosas de la región: las tosqueras clandestinas y cavas abandonadas. Lo que comenzó como un millonario negocio de extracción de tierra y tosca para abastecer a grandes obras viales y desarrollos inmobiliarios de la zona sur, terminó convirtiéndose en un mapa de trampas mortales y zonas liberadas.
A continuación, repasamos la cronología de una problemática regional que costó vidas jóvenes y los datos técnicos que explican por qué estos espejos de agua son verdaderos cementerios invisibles en nuestros barrios.
Cronología de la tragedia: Las vidas que se llevaron las cavas
A pesar de las advertencias, la falta de cercos perimetrales seguros y la llegada de los intensos calores estivales convirtieron históricamente a estos predios en balnearios improvisados y fatales.
Enero de 2011 (San Vicente): Un joven ingresó a un predio de la Ruta 58 para refrescarse durante una tarde de extremo calor. Al adentrarse pocos metros, perdió pie debido a los desniveles abruptos del fondo y no logró salir a la superficie, obligando a los Bomberos Voluntarios a desplegar un operativo de buceo para rescatar el cuerpo.
Noviembre de 2014 (Presidente Perón – Guernica): Rodrigo Charón, un adolescente de apenas 16 años, perdió la vida al ahogarse en una gigantesca tosquera a cielo abierto vinculada a las obras de la Autopista Presidente Perón. El pozo se había llenado de agua y carecía por completo de vallado o custodia cerca de los barrios poblados.
Septiembre de 2018 (Alejandro Korn – El Milagro y la Tragedia): En una profunda cava de la periferia de la localidad, un joven de 19 años murió ahogado tras arrojarse al agua. En ese mismo y dramático episodio, un niño pequeño cayó al pozo tras perder pie, pero logró salvarse milagrosamente gracias al rápido accionar de los vecinos que escucharon los gritos y lo rescataron con vida del fondo. Este hecho detonó asambleas vecinales para exigir el rellenado definitivo.
Diciembre de 2019 (Ruta 58 – Límite Canning/San Vicente): El hecho más conmovedor ocurrió a pocos días de las fiestas. Dos hermanos (Thiago, de 12 años, y Cristian Bañul, de 21) ingresaron a un predio rural detrás del barrio El Lauquén. Ambos fueron succionados por los pozos de greda y fallecieron ahogados, provocando un reclamo unánime de justicia que forzó la clausura judicial definitiva del predio.
Diciembre de 2019 (Ruta 58 – Límite Canning/San Vicente): El hecho más conmovedor ocurrió a pocos días de las fiestas. Dos hermanos (Thiago, de 12 años, y Cristian Bañul, de 21) ingresaron a un predio rural detrás del barrio El Lauquén. Ambos fueron succionados por los pozos de greda y fallecieron ahogados, provocando un reclamo unánime de justicia que forzó la clausura judicial definitiva del predio.
Datos clave: ¿Por qué las tosqueras son trampas mortales?
Para alertar a los oyentes y comprender la gravedad de la situación, existen tres realidades técnicas que explican el peligro extremo de estos lugares:
1-El suelo de “greda” (Efecto arena movediza): A diferencia de una laguna natural con fondo firme, el fondo de las tosqueras está compuesto por arcilla y greda suelta. Al pisar, el suelo cede inmediatamente y actúa como una arena movediza que atrapa las piernas de las personas, impidiendo que puedan impulsarse para nadar.
2-El shock térmico y los calambres: El agua de la superficie suele estar templada por el sol, lo que engaña a los bañistas. Sin embargo, debido a la gran profundidad, a solo un metro hacia abajo el agua de las napas subterráneas está congelada. Este cambio brusco de temperatura provoca hipotermia inmediata, calambres severos y paros cardiorrespiratorios.
3-El abandono empresarial: El origen de este peligro es corporativo. Diversas empresas extraen la tosca de forma irregular para construir countries, complejos inmobiliarios o autopistas. Una vez que retiran el mineral y obtienen su ganancia, abandonan el predio dejando el pozo a cielo abierto, transfiriendo de manera irresponsable un peligro mortal a los sectores más vulnerables de la población.
El trasfondo delictivo: Tierra de nadie y búnkeres narco
El peligro de dejar estos predios de decenas de hectáreas en el abandono absoluto no es solo ambiental o civil, sino también delictivo. Los archivos policiales de la región revelan que la falta de control convierte a las ex tosqueras en escondites de alta peligrosidad.
A principios de enero de 2026, la Policía Bonaerense desbarató a una peligrosa organización criminal conocida como “La banda del fondo”. Los delincuentes utilizaban una gigantesca ex tosquera abandonada de la región como base operativa para ocultar búnkeres de venta de drogas, acopio de armas y municiones, aprovechando la maleza densa, las zonas pantanosas y los profundos pozos de agua. El operativo demostró la hostilidad del terreno cuando uno de los delincuentes intentó escapar corriendo hacia el interior del predio y terminó muriendo ahogado en la misma cava, evidenciando que el lugar es mortal para cualquiera que intente ingresar.
La respuesta actual: Control y prevención comunitaria
Tras las investigaciones penales y la presión social, los municipios y los juzgados intervinientes bloquearon los accesos comerciales a las cavas más conocidas de la Ruta 58, Alejandro Korn y Guernica. No obstante, el peligro sigue latente porque el agua continúa allí.
Desde FM Solidaria reforzamos el mensaje de Defensa Civil y los Bomberos Voluntarios: las tosqueras no son lagunas ni espacios de recreación. Exigir el control, la custodia y el rellenado definitivo de estos predios es una urgencia de seguridad civil y vecinal para evitar que estos espejos de agua vuelvan a vestirse de luto en nuestros barrios.


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